Acerca de...

Información del Autor

El superior general de los jesuitas dará una conferencia en el ITESO

SucBlobSrvlt

Foto: Cortesía de la Compañía de Jesús en Dublín, Irlanda

Adolfo Nicolás Pachón, SJ, se encuentra en la tarea de empaparse personalmente del trabajo que la Compañía de Jesús lleva a cabo en el mundo. Esta semana le toca el turno al ITESO y a las obras de la región.

La tarea del jesuita conlleva una gran responsabilidad, pues preside la orden religiosa católica más numerosa del mundo: según datos de la Provincia Mexicana, actualmente la orden tiene 18 mil 815 integrantes, y es responsable de la educación de más de tres millones de estudiantes matriculados en 70 países en sus colegios y universidades.

El ITESO forma parte de la centenaria tradición educativa jesuita (junto a otras 230 universidades en el mundo), por lo que este miércoles 21 de abril recibirá la visita de Nicolás Pachón, como parte de su viaje de reconocimiento a México. Después de dictar una conferencia en el Auditorio Pedro Arrupe, SJ, a las 17:30 horas, como parte de su visita destinada a conocer el trabajo realizado en Jalisco a través de obras como el Centro Ignaciano de Espiritualidad, el Instituto de Ciencias, la Ciudad de los Niños o el ITESO, tiene previsto viajar a la Ciudad de México para hacer lo propio en la Universidad Iberoamericana.

La marca de Asia

Originario de Palencia, España, donde nació el 29 de abril de 1936, el padre Adolfo Nicolás Pachón ha tenido una muy estrecha relación con la cultura asiática a lo largo de su vida, especialmente con Japón, donde se ordenó sacerdote a mediados de los 70. Posteriormente se convirtió en Provincial de los jesuitas en dicho país (1993-1999), donde enseñó teología durante más de 20 años –hasta 2002– en la Universidad Sofía de Tokio.

Elegido en 2004 como responsable de toda la región jesuita en Asia (Filipinas, Myanmar, Vietnam, China y otros países más), Nicolás siempre se mostró muy atento a los temas relacionados con la inmigración y las clases marginadas.

A partir del 19 de enero de 2008, encabeza la Compañía de Jesús como superior general. Los jesuitas que lo conocen alaban su simpatía; afirman que es una “persona sencilla, de pocas palabras, preciso en el hablar, muy agradable”. Otros hablan de su gran inteligencia, su capacidad para gobernar. Su amigo, el jesuita Fernando García Gutiérrez, subraya su talante ecuménico, “su deseo de la influencia mutua entre Oriente y Occidente”.

En su primer encuentro con los periodistas, Adolfo Nicolás habló de su experiencia en Japón y sobre cómo el diálogo con el budismo le ha enseñado a repensar su propia fe. Está muy interesado en el diálogo interreligioso y entre culturas.

José María Fernández Martos, jesuita, quien fuera provincial de España, y también amigo suyo,  resume así su perfil: “Destacaría, primero, una gran sensibilidad para el diálogo con la cultura. También su apertura desde la convicción de que sólo se salva aquello a lo que amas” y su compromiso social al vivir en barrios pobres en Manila y Japón. Posee “una gran capacidad de análisis crítico en profundidad de las cosas. Toma las monedas no por el valor aparente, sino por el valor sopesado, tanto de la fe, como de la Iglesia y la sociedad”. Toda su vida se ha preocupado por los pobres y ha estado cerca de ellos; en Tokio, por ejemplo, trasladó el teologado jesuita a un barrio pobre, similar a aquel en que vivió en Filipinas.

En la Congregación General 35, que inició en enero, cuando contaban los votos de la elección del nuevo general de los jesuitas y quedó claro que Nicolás sería el elegido, “el aula prorrumpió en aplausos”, narra el jesuita Ernesto Cavaza, y agrega: “Al final del conteo, el nuevo general hizo el juramento de rigor mientras se le informaba al Papa del resultado”. Mientras recibía el saludo de sus compañeros jesuitas en el aula de la Congregación, un jesuita asiático invitaba al padre Nicolás a ponerse una prenda de vestir oriental como símbolo de bienvenida y acogida.

Educación para la imaginación

Precisamente en uno de sus viajes de acercamiento a las provincias jesuitas (en este caso a Catalunya), Nicolás dejó claro en una entrevista televisiva la importancia que tiene la educación dentro del ideario de la Compañía de Jesús. “Uno de los problemas de la educación es educar la imaginación, porque personas con menos imaginación tienden a ser más violentas, porque no ven otras posibilidades, y por lo tanto la única posibilidad que queda son los puños”, afirmó a la televisión catalana.

“La lucha contra la violencia es luchar contra la injusticia, dar buena educación y dar una visión más amplia. Para esa visión amplia hay que entrar en el camino interior, que uno entre en contacto con la propia debilidad, con la propia violencia que uno es capaz de hacerse a sí mismo y a los demás y entonces darse cuenta que necesita uno también de curación interior para que mis problemas no se conviertan en violencia frente al prójimo”, añadió.

A propósito de la educación impartida por la Compañía de Jesús, también ha dicho: “Nuestra misión es formar personas útiles con espíritu de justicia y servicio. No formar a los mejores del mundo, sino a los mejores para el mundo”.

Tags: , , , , , , ,

No comments yet.

Leave a Reply