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Un concierto a beneficio de niños mixtecos con talento musical

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Los niños y jóvenes del barrio mixtecto de la colonia Ferrocarril, en Guadalajara, esperan su ayuda. 40 de ellos estudian en la escuela de música del barrio: su salón es la calle, a veces un cuarto de casa, otras el patio de alguna vivienda. Ellos son los niños para quienes la Orquesta Sinfónica Juvenil de Guadalajara ofrecerá un concierto, el próximo 5 de agosto a las 20:00 horas, en el teatro Degollado. El dinero que se recaude servirá para pagar los instrumentos que necesitan para continuar su formación musical.

La Escuela de Música Mixtecos en clave de Sol, es una iniciativa del Equipo de Apoyo a Migrantes Indígenas (EAMI), quienes desde hace trece años trabajan en la integración y defensa de grupos indígenas en la sociedad urbana.

El concierto contará con la participación de músicos invitados de otras orquestas sinfónicas juveniles del país y congregará a 90 músicos en escena. Con suerte darán la sorpresa de cerrar el programa en conjunto con los niños estudiantes, al menos así lo advirtió el director titular de la Orquesta, Juan M. “El Tucán” Lozano Franco, estudiante de la licenciatura en Ciencias Políticas y Gestión Pública del ITESO.

La música que se interpretará será con el tema de películas, así que será un ir y venir por la emoción, la nostalgia, la ilusión, la ficción o la magia que provoca la música de cintas como La Guerra de las Galaxias, Harry Potter, Piratas del Caribe y Titanic, entre otras.

Luis Orlando Pérez Jiménez, coordinador de la escuela de música y estudiante en el ITESO, adelanta otra de las peculiaridades del concierto: “Buscará crear una atmósfera que permita al espectador vivir toda una experiencia cargada de imágenes, coros y sonido instrumental”.

El viaje por las emociones será dirigido por “El Tucán”, quien a sus 21 años de edad es el director más joven de México, con una trayectoria de 15 años en la música. Ha tenido reconocimientos como el Premio Estatal a la Juventud de Nayarit en 2006 y el First Price Cum Laude, en Neerpelt, Bélgica, entre otros.

“Es motivo de alegría saber que la sociedad activa está uniendo esfuerzos para concretar y darle seguimiento a cierto tipo de programas y proyectos (como la escuela de música). Finalmente hay metas que nos unen”, destaca “El Tucán”.

El concierto es una actividad organizada entre la EAMI, la Orquesta Juvenil y estudiantes de las carreras de Filosofía y Ciencias Sociales, Ciencias de la Educación, Ciencias Políticas y Gestión Pública, Derecho y Psicología del ITESO, quienes a su vez participan en la labores sociales en la colonia Ferrocarril, en Guadalajara.

Los fondos que se recauden serán destinados a la compra de instrumentos para los niños que no cuentan con uno para tomar las clases que imparte la escuela Mixtecos en Clave de Sol. El precio de los boletos es de 50, 80 y 100 pesos, y estarán a la venta en las taquillas del Teatro Degollado y por el sistema Ticketmaster.

La música en el barrio

La escuela Mixtecos en Clave de Sol nació por interés de los padres de familia del barrio indígena en la colonia Ferrocarril. Todos son parte de tradiciones musicales, en Oaxaca la mayoría pertenecían a alguna banda y, la mayoría también, trabajan aquí como músicos. ¿Quién va a enseñar a nuestros hijos?, preguntaron a la EAMI.

Hace un año y dos meses que un equipo de músicos profesionales da clases en las calles de la “Ferro”. Los niños aprenden a tocar la flauta, leer partituras y rítmica. Siete meses después están preparados para comenzar a tocar algún instrumento, el problema es que no todos tienen uno.

“Cuando llegan a un nivel considerable de solfeo, lectura y rítmica se les consigue un patrocinio para que tengan el instrumento, el instrumento se les presta mientras estudian, pues la idea es que ellos lo compren y lo cedan a otras generaciones”, dice Luis Orlando, el encargado de conseguir financiamientos, estar en diálogo con los maestros y ser el vínculo con los papás de los jóvenes.

La escuela comenzó con 30 niños y jóvenes y ahora son 40, entre los 6 y 22 años de edad. “Además de fortalecer su identidad cultural es darles una herramienta más de trabajo”, comenta Luis Orlando. Alondra Quezada, coordinadora del EAMI y estudiante de la licenciatura en Ciencias de la Educación en el ITESO, opina: “La escuela también significa proporcionar un espacio de compartir, de diversión, de entretenerse; una opción alterna a la situación que viven en la colonia, la cual puede estar más enfocada al pandillerismo o a la drogadicción. Este (la escuela) es un espacio donde a través de la música están compartiendo otras cosas”.

Si quiere conocer más sobre este proyecto, puede ver el video “Música de los hijos de la lluvia” en YouTube.

Faltan tubas, tarolas, clarinetes… anímese a escuchar el concierto y contribuir con la causa.

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